Bebidas naturales y refrescantes: Agua de sabores

Nos adentramos en pleno verano, con su playita, piel morena y sesiones de tomar algo con los colegas. Pero no todos disfrutamos el ambiente playero si estamos en ciudad, por eso traemos el remedio perfecto: agua de sabores.

En Elektra sabéis que nos decantamos por la vida saludable y esto lo plasmamos en todas y cada una de nuestras elaboraciones y por eso, os traemos la mejor alternativa para combatir el calor en verano y no caer en el consumo de bebidas azucaradas supuestamente “saludables” como los “Detox” y otras alternativas de moda actualmente.  Sin mas rollos, ¡os presentamos el agua de sabores!

¿Quieres saber cómo las hacemos?

Utilizamos fruta natural a través del denominado cold press. Como su nombre indica la presión en frío es un revolucionario método para obtener el mejor zumo, minimiza la oxidación y conserva intactos los nutrientes de la bebida.  En definitiva, con este método retenemos prácticamente todas las vitaminas, minerales y enzimas de las frutas obteniendo una concentración de sabor y calor que no te dejará indiferente. Estos son los pasos:

  1. Lo ideal al elaborar un buen zumo de frutas es utilizar una gran cantidad de futa cortada de forma que en el momento de hacer el cold press obtenemos una gran concentración de vitaminas y un sabor más intenso. En pocas palabras en la elaboración de zumos cold press no hay calentamiento, mientras que las licuadoras habituales la pulpa se centrifuga a gran velocidad lo que provoca calor y la pérdida de vitamina C entre otros nutrientes.
  2. No añadimos azúcares ni otros aditivos y elaboramos en el momento.
  3. Una vez tenemos la fruta triturada y líquida le damos un toque final. Mezclamos este zumo con nuestro agua Km cero no antes de colocar unas rodajas de jengibre dentro.

¿Y si no tengo cold press en casa?

No te preocupes, no necesitas un cold press, solo fruta, agua y ganas de refrescarte. Te explicamos unos factores necesarios para que puedas hacer aguas de sabores en casa y que salgo todo perfecto.

  1. El agua de sabores puede ser todo lo intensa que quieras, depende de tus gustos. Te recomendamos empezar por una cantidad contenida de fruta y si te resulta muy suave, en próximas pruebas puedes aumentar la dosis para encontrar el punto justo. Eso si, nunca llegar hasta el punto de cargarlo tanto que se convierta en un zumo (un 20% de fruta y un 80% de agua diríamos que es lo lógico)
  2. El tamaño del corte de las verduras o frutas influye mucho en el resultado final. Un corte grande con rodajas amplias hace que la fruta deje más sabor en el agua (dejándola reposando en frío para que suelte sabor) aunque también puedes machacarla para conseguir un resultado similar al cold press.
  3. No añadas azucar, en su lugar decide que frutas pueden aportar más dulzor de manera natural (no es lo mismo echar frutos rojos o limón que suelen ser ácidos, que echar granada o otras frutas dulces).
  4. Una vez tenemos la fruta triturada y líquida le damos un toque final con unas rodajas de gengibre. Mezclamos este zumo con agua, nosotros usamos KM 0 pero no es necesario ir a un agua muy especial, lo importante es que sea lo más pura posible para que no afecte al sabor de las frutas. Si por el contrario has cortado la fruta, te recomendamos dejarla reposar durante por lo menos una hora en frío en una botella con el gengibre y las frutas dentro para que vaya soltando sabor.

 Et voilá servirse frío y disfrutar de una deliciosa agua de sabores hecha con las frutas que más te apetezcan. ¡Si tienes calor en verano, es porque quieres!